Cuando se acercan las fiestas, hay decisiones que se repiten cada año. Qué día se reúne la familia, quién pone el postre… y qué platos no pueden faltar en la mesa. En El Pollo Dorado hay algunos que, Navidad tras Navidad, vuelven a convertirse en los grandes protagonistas.
El asado de cordero es uno de ellos. Un clásico que sigue reinando en las comidas más especiales, perfecto para cuando la mesa se llena y se busca un plato principal con presencia, sabor y ese punto festivo que nunca falla.
Otro imprescindible es el pollo relleno deshuesado de corral, una opción muy querida por su equilibrio entre tradición y comodidad. Sabroso, fácil de servir y pensado para disfrutar sin prisas, es uno de esos platos que siempre deja buen recuerdo.
Y para quienes quieren salirse un poco de lo habitual, el calamar relleno se ha ganado un sitio destacado. Cada año suma más adeptos y se convierte en la elección ideal para sorprender sin perder el sabor de siempre.